El DSM-IV (Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales editado por la American Psychiatric Association) también clasifica los trastornos que se pueden producir en el inicio de la infancia, niñez o la adolescencia o que se caracterizan por comportamientos antisociales:
TRASTORNOS DE INICIO EN LA INFANCIA, LA NIÑEZ O LA ADOLESCENCIA:
Trastorno por déficit de atención y comportamiento perturbador:
- Trastorno disociativo:
La característica esencial es un patrón de comportamiento persistente y repetitivo en el que se violan los derechos de los otros o normas sociales adecuadas a la edad de la persona.
Suele asociarse a un inicio temprano de la actividad sexual, beber, fumar o consumir sustancias ilegales e incurrir en actos delictivos o peligrosos. Estos comportamientos pueden dar lugar a expulsiones del colegio, problemas en la adaptación laboral, conflictos legales...
Los siguientes factores predisponen (la persona es vulnerable ante determinadas circunstancias) al desarrollo de este trastorno: Rechazo o abandono de los padres, temperamento infantil difícil, prácticas educativas incoherentes con disciplina dura, abusos físicos o sexuales, cambios frecuentes de educadores, familia numerosa, asociación a un grupo de compañeros delincuentes, psicopatología familiar...
Se plantea que no se diagnostique este trastorno a personas que provengan de ambientes donde los patrones de comportamiento indeseable a veces les sirve como protección. Estos comportamientos deben producirse como disfunción del individuo y no como reacción ante el contexto social.
Es más frecuente en varones y se diferencia también en cuanto al tipo de comportamientos mientras que el varón incurre más en robos, peleas, vandalismo y problemas escolares, las mujeres en mentiras, fugas, absentismo escolar... Tienden a practicar comportamientos que no impliquen confrontación.
Para diagnosticar este trastorno debe presentarse como mínimo 3 de los siguientes comportamientos durante al menos 12 meses o por lo menos que se dé uno de estos comportamientos durante los últimos 6 meses: Estos comportamientos se dividen en 4 grupos:
- Comportamiento agresivo que causa daño físico o amenaza a personas o animales: Fanfarroneo, amenaza, intimidación a otros, inicio de peleas físicas, uso de armas que puedan causar daño físico a otros, crueldad física, robo...
- Comportamiento no agresivo que causa daño o destrucción de la propiedad: Provocar deliberadamente incendios, destrucción de propiedades de otra persona...
- Fraudes o robo: Violentando casas, automóviles de otros, mentiras para conseguir favores o evitar obligaciones, robo de objetos...
- Violaciones graves de las normas: Fugarse de casa a pesar de las prohibiciones, hacer novillos en la escuela...
Si se produce en la adolescencia no se presentan antes de los 10 años.
- Trastorno negativista desafiante:
Es un patrón recurrente de comportamientos negativista, desafiante, desobediente, hostil, dirigido a las figuras de autoridad. Expresa terquedad, resistencia a las órdenes y negociación de los adultos. Se manifiesta casi siempre en el ambiente familiar.
Se caracteriza por los siguientes síntomas teniendo que darse por lo menos 4 de éstos durante al menos 6 meses para diagnosticarlo:
- Accesos de cólera, discusiones con adultos, desafiar o negarse a cumplir las normas de los adultos, llevar a cabo actos que molestarán a otros, acusar a otros de su comportamiento, resentido, rencoroso, vengativo...
Se suelen manifestar en interacciones con adultos a quienes conoce. Suelen justificar su comportamiento como una respuesta a exigencias o circunstancias no razonables. Los síntomas se observan en varones donde en los años escolares tienen un temperamento problemático. Durante los años escolares puede haber baja autoestima, baja tolerancia a la frustración, consumo precoz de alcohol, tabaco o sustancias ilegales.
Es más prevalente en familias donde los cuidados del niño quedan relegados a otros cuidadores, practicas educativas duras o incoherentes.
En la adolescencia son muy frecuentes algunos de estos comportamientos siendo transitorios con lo que hay que tenerlo en cuenta a la hora de diagnosticar a la ligera.
Trastorno por déficit de atención y comportamiento perturbador:
- Trastorno disociativo:
La característica esencial es un patrón de comportamiento persistente y repetitivo en el que se violan los derechos de los otros o normas sociales adecuadas a la edad de la persona.
Suele asociarse a un inicio temprano de la actividad sexual, beber, fumar o consumir sustancias ilegales e incurrir en actos delictivos o peligrosos. Estos comportamientos pueden dar lugar a expulsiones del colegio, problemas en la adaptación laboral, conflictos legales...
Los siguientes factores predisponen (la persona es vulnerable ante determinadas circunstancias) al desarrollo de este trastorno: Rechazo o abandono de los padres, temperamento infantil difícil, prácticas educativas incoherentes con disciplina dura, abusos físicos o sexuales, cambios frecuentes de educadores, familia numerosa, asociación a un grupo de compañeros delincuentes, psicopatología familiar...
Se plantea que no se diagnostique este trastorno a personas que provengan de ambientes donde los patrones de comportamiento indeseable a veces les sirve como protección. Estos comportamientos deben producirse como disfunción del individuo y no como reacción ante el contexto social.
Es más frecuente en varones y se diferencia también en cuanto al tipo de comportamientos mientras que el varón incurre más en robos, peleas, vandalismo y problemas escolares, las mujeres en mentiras, fugas, absentismo escolar... Tienden a practicar comportamientos que no impliquen confrontación.
Para diagnosticar este trastorno debe presentarse como mínimo 3 de los siguientes comportamientos durante al menos 12 meses o por lo menos que se dé uno de estos comportamientos durante los últimos 6 meses: Estos comportamientos se dividen en 4 grupos:
- Comportamiento agresivo que causa daño físico o amenaza a personas o animales: Fanfarroneo, amenaza, intimidación a otros, inicio de peleas físicas, uso de armas que puedan causar daño físico a otros, crueldad física, robo...
- Comportamiento no agresivo que causa daño o destrucción de la propiedad: Provocar deliberadamente incendios, destrucción de propiedades de otra persona...
- Fraudes o robo: Violentando casas, automóviles de otros, mentiras para conseguir favores o evitar obligaciones, robo de objetos...
- Violaciones graves de las normas: Fugarse de casa a pesar de las prohibiciones, hacer novillos en la escuela...
Si se produce en la adolescencia no se presentan antes de los 10 años.
- Trastorno negativista desafiante:
Es un patrón recurrente de comportamientos negativista, desafiante, desobediente, hostil, dirigido a las figuras de autoridad. Expresa terquedad, resistencia a las órdenes y negociación de los adultos. Se manifiesta casi siempre en el ambiente familiar.
Se caracteriza por los siguientes síntomas teniendo que darse por lo menos 4 de éstos durante al menos 6 meses para diagnosticarlo:
- Accesos de cólera, discusiones con adultos, desafiar o negarse a cumplir las normas de los adultos, llevar a cabo actos que molestarán a otros, acusar a otros de su comportamiento, resentido, rencoroso, vengativo...
Se suelen manifestar en interacciones con adultos a quienes conoce. Suelen justificar su comportamiento como una respuesta a exigencias o circunstancias no razonables. Los síntomas se observan en varones donde en los años escolares tienen un temperamento problemático. Durante los años escolares puede haber baja autoestima, baja tolerancia a la frustración, consumo precoz de alcohol, tabaco o sustancias ilegales.
Es más prevalente en familias donde los cuidados del niño quedan relegados a otros cuidadores, practicas educativas duras o incoherentes.
En la adolescencia son muy frecuentes algunos de estos comportamientos siendo transitorios con lo que hay que tenerlo en cuenta a la hora de diagnosticar a la ligera.
TRASTORNO DEL CONTROL DE IMPULSOS:
La característica esencial es la dificultad para resistir un impulso, una motivación o la tentación de llevar a cabo un acto perjudicial para la persona o para los demás. En la mayoría de estos trastornos el individuo percibe una sensación de tensión o activación interior antes de cometer el acto y luego experimenta placer gratificación o liberación al llevarlo a cabo. Después de este acto no existe remordimiento ni culpa.
- Trastorno explosivo intermitente:
Aparecen episodios aislados de dificultad para controlar los impulsos agresivos desproporcionado a la intensidad del estresante que lo precipite, que da lugar a violencia o destrucción de la propiedad.
- TRASTORNOS ADAPTATIVOS:
Se caracteriza por síntomas emocionales o comportamentales en respuesta a un estresante identificable. Deben presentarse durante 3 meses después del inicio del estresante. Se expresa mediante un malestar. El estresante puede ser un acontecimiento simple o múltiple.
La característica esencial es la dificultad para resistir un impulso, una motivación o la tentación de llevar a cabo un acto perjudicial para la persona o para los demás. En la mayoría de estos trastornos el individuo percibe una sensación de tensión o activación interior antes de cometer el acto y luego experimenta placer gratificación o liberación al llevarlo a cabo. Después de este acto no existe remordimiento ni culpa.
- Trastorno explosivo intermitente:
Aparecen episodios aislados de dificultad para controlar los impulsos agresivos desproporcionado a la intensidad del estresante que lo precipite, que da lugar a violencia o destrucción de la propiedad.
- TRASTORNOS ADAPTATIVOS:
Se caracteriza por síntomas emocionales o comportamentales en respuesta a un estresante identificable. Deben presentarse durante 3 meses después del inicio del estresante. Se expresa mediante un malestar. El estresante puede ser un acontecimiento simple o múltiple.
- TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD:
Es un patrón permanente e inflexible de experiencia interna y de comportamientos que se apartan de las expectativas culturales, tiene su inicio en la adolescencia o principios de la edad adulta. Es estable a lo largo del tiempo y supone malestar y prejuicios para la persona.
Los rasgos de personalidad son patrones persistentes en la forma de percibir, relacionarse y pensar sobre el entorno y sobre uno. Se manifiesta en una amplia gama de contextos sociales y personales.
- Trastorno paranoide de la personalidad:
Patrón de desconfianza y suspicacia que hace que la persona interprete maliciosamente las intenciones de los demás. Dan por hecho que los demás quieren aprovecharse de él, le van a hacer daño o engañar.
- Trastorno antisocial:
Es un patrón de desprecio y violación de los derechos básicos de los demás o reglas o normas sociales apropiadas para la edad. El engaño y la manipulación son características centrales en este trastorno. No logran adaptarse a las normas sociales respecto a un comportamiento legal.
Para ser diagnosticado la persona debe tener como mínimo 18 años y tener historia de algunos síntomas antes de los 15 años.
Se caracteriza por perpetuar actos que son motivo de detención, como destrucción de la propiedad, robar o dedicarse a actividades ilegales, engañar o manipular, mentir, impulsividad... No tienen en cuenta las consecuencias, no son capaces de planificar el futuro, irritable, agresivo, insensibles, autosuficientes, fanfarrones, peleas repetidas, despreocupación por la seguridad demostrado en su conducción temerosa, pueden dedicarse al consumo de sustancias, irresponsables... La falta de empatía, la arrogancia y el encanto superficial también son característicos de este trastorno.
Cambian repentinamente de trabajo, de residencia o de amistades, están desempleados aun teniendo posibilidad de trabajar, absentismo laboral, deudas por irresponsabilidad económica, suelen tener muchas historias de acompañantes sexuales. No tienen remordimientos y culpan a sus víctimas de ser tontos.
Es un patrón permanente e inflexible de experiencia interna y de comportamientos que se apartan de las expectativas culturales, tiene su inicio en la adolescencia o principios de la edad adulta. Es estable a lo largo del tiempo y supone malestar y prejuicios para la persona.
Los rasgos de personalidad son patrones persistentes en la forma de percibir, relacionarse y pensar sobre el entorno y sobre uno. Se manifiesta en una amplia gama de contextos sociales y personales.
- Trastorno paranoide de la personalidad:
Patrón de desconfianza y suspicacia que hace que la persona interprete maliciosamente las intenciones de los demás. Dan por hecho que los demás quieren aprovecharse de él, le van a hacer daño o engañar.
- Trastorno antisocial:
Es un patrón de desprecio y violación de los derechos básicos de los demás o reglas o normas sociales apropiadas para la edad. El engaño y la manipulación son características centrales en este trastorno. No logran adaptarse a las normas sociales respecto a un comportamiento legal.
Para ser diagnosticado la persona debe tener como mínimo 18 años y tener historia de algunos síntomas antes de los 15 años.
Se caracteriza por perpetuar actos que son motivo de detención, como destrucción de la propiedad, robar o dedicarse a actividades ilegales, engañar o manipular, mentir, impulsividad... No tienen en cuenta las consecuencias, no son capaces de planificar el futuro, irritable, agresivo, insensibles, autosuficientes, fanfarrones, peleas repetidas, despreocupación por la seguridad demostrado en su conducción temerosa, pueden dedicarse al consumo de sustancias, irresponsables... La falta de empatía, la arrogancia y el encanto superficial también son característicos de este trastorno.
Cambian repentinamente de trabajo, de residencia o de amistades, están desempleados aun teniendo posibilidad de trabajar, absentismo laboral, deudas por irresponsabilidad económica, suelen tener muchas historias de acompañantes sexuales. No tienen remordimientos y culpan a sus víctimas de ser tontos.
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